ZOZOBRA
Tú,
permaneces como estatua griega
en un
mármol cabalístico que te nombra;
renaces,
entre amargura y sombras
sobre
un corazón que enamorado ruega
Distante
en tu mundo, al mío llegas,
como
un fantasma que a mi sed conforma
Sin
un pedazo de tu existente forma
te
pido amor, y con desdén lo niegas
Aquí
sentada, enfrento la liba de la angustia
bailando
lunas que enfrentan a la muerte
inútilmente
a este mal, le he buscado cura
mas
sólo he topado, un aguijón de mala suerte
Tú,
cántaro que apagó mi cordura
y que
ilusionó mi latir, sobre un mar inerte
en
soledad, he mantenido tu figura
con
un constante miedo, a perderte.
©Copyright
Araceli García.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario